DERECHOS DEL PACIENTE
El paciente tiene derecho al respeto a su personalidad, dignidad humana e intimidad, sin que pueda ser discriminado por razones de tipo social, económico, moral e ideológico.
El paciente tiene derecho a la confidencialidad de toda la información relacionada con su proceso, incluido el secreto de su estancia en centros y establecimientos sanitarios, salvo por exigencias que hagan imprescindible el conocimiento de algún extremo.
El paciente tiene derecho a recibir información completa y continuada, verbal y escrita, de todo lo relativo a su proceso,incluyendo diagnóstico, alternativas de tratamiento, sus riesgos y pronósticos que será facilitada en un lenguaje comprensible. En caso de que el paciente no quiera o no pueda manifiestamente recibir dicha información, ésta deberá proporcionarse a los familiares o personas legalmente responsables.
El paciente tiene derecho a la libre determinación entre las opciones que le presente el responsable médico de su caso, siendo su consentimiento expreso previo a cualquier actuación, excepto en los siguientes casos:
- Cuando la urgencia no precisa demoras.
- Cuando el no seguir el tratamiento suponga un riesgo para la salud pública.
- Cuando exista imperativo legal.
- Cuando no esté capacitado para tomar decisiones, en cuyo caso el derecho corresponderá a sus familiares o personas legalmente responsables.
El paciente tendrá derecho a negarse al tratamiento, excepto en los casos señalados en el punto cuatro, debiendo para ello solicitar el alta voluntaria.
El paciente tendrá derecho a que se le asigne un médico, cuyo nombre deberá conocer.
El paciente tiene derecho a que quede constancia por escrito de todo su proceso; ésta información y las pruebas realizadas constituyen la Historia Clínica.